Análisis Críticas Series Nacionales

‘Dime quién soy’, la gran decepción de 2020 en ficción

Cuando Movistar anunció que iban a adaptar la exitosa novela de Julia Navarro, ‘Dime quién soy’ todo el mundo pensó que se iba a convertir en el gran éxito del año.

Y es que la ficción contaba con una protagonista potente que tiene que lidiar con sus malas decisiones y con los grandes cambios del siglo XX. En su momento todo el mundo pensamos que la inmensa ‘El tiempo entre costuras’ por fin tenía su sucesora. Pero por desgracia la serie creada por José Manuel Lorenzo, no ha sido como el público esperaba que fuera.

¿Cuál es el principal problema de ‘Dime quién soy’? El principal problema es su falta de alma y profundidad. El espectador no logra empatizar en ningún momento con ninguno de los protagonistas ya que todo sucede hiper rápido sin dar profundidad a los personaje. La protagonista principal de la historia, Amelia Garayoa interpretada por Irene Escolar, decide casarse con su  novio por un comentario que hace su padre. Y de repente, decide abandonar a su marido y su hijo para irse con Pierre Comte (Oriol Pla). Es imposible que el espectador empatice o entienda su decisión de abandonar a la familia que ha creado sin un mínimo desarrollo.

Y es que al final la sensación que se le queda al espectador es que suceden muchas cosas pero sin saber qué es lo que mueve a los personajes a actuar como lo hacen. Este problema de profundidad de la historia no es algo nuevo, es algo que afecta a muchas ficciones españolas. Y es que parece que el paso de los 70 minutos a los 50 ha conllevado que se valore más un ritmo rápido, frenético que el desarrollo de los personajes. Y ese es un gran problema porque si los personajes no tienen alma, no tienen profundidad el espectador no sufre ni siente nada de lo que les pase ya que no ha podido conectar con ellos. A este problema hay que añadir que en algunos momentos, no termina de encajar el tema decorados-ambientación histórica. Al final, parece que todo se sustenta en la química entre Irene y Oriol Pla para hacer creíble todo el engranaje que hay detrás.  Pero por desgracia, ni las interpretaciones de ellos dos, pueden salvar la falta de profundidad y de desarrollo que caracteriza la serie.

Y es que el nivel de ‘Dime quién soy’ está muy lejos de ser el mismo que el de ‘El tiempo entre costuras’, ficción que sigue sin encontrar su sustituta.  Y nos queda esperar a que ‘La templanza’ para ver si por fin los fans de ‘el tiempo entre costura’ vuelven a encontrar una serie que llene su hueco.

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