Entrevistas Exclusivas

Entrevista a Iñigo Aguas, ante el anuncio de la serie basada en su bilogía: «Imagino a Miguel Bernardeau como Alex y Ester Expósito como Gala» (Exclusiva)

Iñigo Aguas es un joven escritor de 23 años que, actualmente, vive en Madrid. Después de publicar un poemario titulado Lo prometido es duda, en 2019, se han publicado los dos libros que forman Los cuerpos, una bilogía que relata una historia trasgresora, seductora y adictiva.

En esta entrevista, Iñigo Aguas y yo profundizamos sobre su segundo libro de la bilogía, Los cuerpos de las últimas veces. También, hablamos de la serie que ya prepara la productora Boomerang TV, después de adquirir los derechos audiovisuales de la bilogía. Además, también hablamos de otros temas actuales y personales.

Después de la anterior entrevista al escritor, Iñigo cuenta cómo ha vivido este segundo libro y, además, lo que ha significado para él lo que era un sueño, que la bilogía se convirtiera en una ficción. La serie, producida por Boomerang TV, correrá a cargo del guionista y dramaturgo español Antonio Hernández Centeno (Vivir sin permisoCaronte…).

Antes de nada, ¿cómo has llevado la situación provocada por el coronavirus durante estos meses?

El confinamiento lo he llevado bien. Me pilló en Pamplona, en casa de mis padres, por lo que lo pasé con ellos; lo único malo es que había ido para pasar cuatro días y casi no tenía ropa, por lo que me apañé con lo que allí tenía. Durante el confinamiento terminé cuarto de carrera, hice el TFG y escribí Los cuerpos de las últimas veces, desde cero. Vamos, que he estado entretenido…

Por fin, ha salido a la venta el esperado segundo libro, continuación de ‘Los cuerpos de la habitación roja’, en el que pasa de ser todo acción a llevar a los personajes al límite. ¿Cómo podrías definir este nuevo libro y qué es lo que los lectores van a descubrir?

Para mí, Los cuerpos de las últimas veces es donde el lector va a descubrir cuál era la historia que quería contar, y también le ayudará a comprender algunas decisiones que tomé a la hora de narrar la anterior. Todo tiene un por qué. Además, lo que los lectores van a descubrir es que las segundas partes sí pueden ser mejores que las primeras.

¿Cuáles son las principales diferencias entre ‘Los cuerpos de las últimas veces’ y la primera parte?

La segunda es una novela más emocional que la anterior, más sexual y explícita, y también madura.

¿Qué se siente al ver que lo que en su día fue una idea que se convirtió en una historia plasmada en papel, se ha convertido en una novela de culto juvenil, LGTBI y erótica que está alcanzando tanto éxito?

Se me hace muy raro, porque al final a mí solo me conocen en mi casa. Me refiero, yo salgo a la calle y no me piden fotos, no soy un autor conocido ni asentado. Si preguntas por Iñigo Aguas, nadie sabe quién es y tampoco les suena. Por eso digo siempre que se me hace muy raro que las novelas hayan tenido tanta repercusión. Estoy muy feliz.

En esta absorbente novela, podemos ver que el miedo y la pasión son las emociones que más predominan en los protagonistas. ¿Estas emociones también las has vivido tú en primera persona?

¿Quién no ha vivido esas emociones? Son universales. Todo el mundo ha sentido miedo o pasión alguna vez. Si nos fijamos en las cosas más básicas y simples, todos somos prácticamente iguales (tenemos miedo, alguna que otra inseguridad, nos enfadamos, reímos, queremos que nos quieran…). Por eso empatizas con los personajes, aunque no te identifiques directamente con ellos, porque en lo más básico, las diferencias no son tan grandes.

Son emociones que todas y todos vivimos a lo largo de nuestras vidas. ¿Podrías mencionar alguna situación que hayas vivido tú?

El miedo a salir del armario.

¿Cuáles crees que son los puntos clave para crear una historia tan seductora y adictiva?

No enrollarte en exceso con las descripciones y hacer un giro tras otro durante el desarrollo de la trama. También depende de la historia que vayas a contar, porque algunas requieren recrearse más en la ambientación que en otras. Lo más importante para mí es cómo terminas el capítulo. Te tienen que dar ganas de empezar el siguiente para ir uniendo uno con otro hasta devorar la novela.

Fotografía haciendo homenaje al «¿Tienes fuego?» de Alex y Eric.

Este segundo libro es el desenlace de Los cuerpos de la habitación roja, ¿pero la continuarías, aunque sea de otra forma, si se te propusiera?

No. La historia es una bilogía y ya he contado todo lo que tenía que contar. Me parece bonito que los lectores se queden con ganas de más, para mí significa que has hecho bien tu trabajo. Hacer una tercera parte sería como estirar un chicle que empieza a quedarse sin sabor.

Hay un fragmento en Los cuerpos de las últimas veces que dice: “Alex no duda en lanzarse y besarme. Toma mis mejillas entre sus manos y su lengua acaricia la mía, buscando borrar el dolor de mi mente. Lo consigue. Mi cuerpo entero se relaja. Noto que el oxígeno vuelve a entrar por mi nariz y que mis pulmones dejan de ser un peso muerto dentro de mi pecho. Intentar describir ese beso me hace pensar en tres palabras: amor, esperanza y refugio”. ¿Piensas que, por razones de salud, en esta pandemia ha habido falta de amor, esperanza y refugio provocado por la distancia social?

Creo que esta pandemia nos está afectando a todos. En mi opinión estamos más sensibles. Somos más frágiles. Es una mierda porque yo siempre he sido muy cariñoso, me encanta dar abrazos y besos, y lo echo mucho en falta. Además, se le suma que ahora vivo solo, así que lo noto mucho más.

Hace muy poco salió el bombazo. La conocida productora de televisión, Boomerang TV (Los protegidos, Física y química…), va a producir una serie basada en tus libros. ¿Qué es lo primero que se te paso por la cabeza al enterarte de esa decisión?

Lo primero que se me pasó por la cabeza fue una palabra: “Netflix”, porque yo mientras escribía la historia me la imaginaba en una serie y hasta menciono en la novela el nombre de la plataforma, así que flipé con lo de la productora porque significaba que existía la posibilidad de que ese sueño llegase a cumplirse en un futuro.

¿Cómo reaccionaste?

Imagínate… Me llamó mi editora para contármelo. Era al principio del confinamiento. Aún teníamos que empezar con las negociaciones, pero era una noticia increíble y yo no podía estar más feliz. Fue un chute de energía enorme.

De hecho, en la otra entrevista que hicimos hace unos meses, ya te pregunté al respecto. Me dijiste que, al escribir la novela, no ponías cara a los personajes, algo que me sorprendió mucho. Por fin, lo vas a poder hacer. ¿Cómo te las imaginas, ahora que va a convertirse en una realidad?

Miguel Bernardeau me lo imagino haciendo de Alex. Pero. como dices, mientras escribía la novela no ponía cara a nadie, y me sigue costando hacerlo. Yo espero que, si todo sale bien y terminan haciendo la serie, me lleven al casting para poder elegir con ellos quién sería la persona ideal para cada papel.

¿Qué actores y actrices visualizas, o al menos te gustaría, que formaran parte del reparto?

Miguel Bernardeau como Alex, y Ester Expósito como Gala. Aunque los dos vienen de Élite… así que no lo sé. Prefiero no pensar en esto ahora porque aún no hay nada seguro. Cuando el proyecto esté más maduro y sea más tangible, tendremos tiempo de pensarlo seriamente.

¿Ya has recibido noticias de primeras propuestas respecto a la serie?

Solo sé quién es el guionista de la serie porque lo leí en las noticias de la productora. Le escribí para darle las gracias por apostar por mi historia y decirle que me encantaría poder trabajar con él codo con codo. A mí me gustaría que contasen conmigo y tener mucha implicación en el proyecto.

Cada vez más, estamos viendo mayor visibilidad LGTBI en ficción y programas de televisión; esta novela es un ejemplo de ello. ¿Crees que hay que hablar más en las escuelas sobre la educación sexual para hacer una sociedad más inclusiva y, a la vez, evitar tantos problemas que se sufren durante etapas vitales esenciales?

Hay un problema muy grave en la enseñanza y no me entra en la cabeza que siga habiendo gente que no lo ve. Solo he tenido dos charlas de educación sexual y han sido sobre cómo poner un condón. Ni siquiera hablaron del colectivo. La mujer que nos vino a dar la charla mencionó que el hecho de que dos hombres estuvieran juntos era “algo que podía pasar”. Solo eso.

¿No es educación? Pues eduquemos a los niños y las niñas a vivir en sociedad, con respeto. Los padres que quieren implantar el pin parental tienen que entender que sus hijos no van a vivir en una burbuja.

Mis padres se toman bien que sea homosexual. Yo me tomo bien que ellos sean heterosexuales. Tan simple como eso.

Y, para finalizar la entrevista, este 2020 ha sido un año muy peculiar, ¿qué vas a pedir para el próximo 2021?

Que se acabe el coronavirus y que volvamos a la vida de antes.

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